
El pasaporte, claro está, no es de ella.
Pero anda ve y díselo.
Y hasta que no se hizo la foto no dejó de joder.
Yo la entiendo.


¿Qué hace Castro 2.0 (aparte de querer ponerle una almohada en la cara al viejo sangrón) con la tarea de choque que le viene encima?
De momento, especula.
Especial de los servicios gráficos del PicaPica.

(Cliquear sobre la imagen para insultarse.)
